Esto te lo cuento a ti.Esto lo sabes nada más que tú.El orgullo siempre pudo conmigo, y nadie sabe quién soy en realidad.Nada mas que tú.Solamente tú y yo.No soy esa chica sin arrepentimientos,sin miradas atrás,sin manera de escuchar,sin manera de aceptar consejos y dejando que todo se ponga conta mía por solo una inofensiva tontería. No. Esa no soy yo.Yo soy normal. ¿Quién no es normal? Todos son normales.Todas somos normales.Con virtudes,con defectos..Pero normales.¿Pero qué pasa? El orgullo se apoderó de mí. Me dejé controlar.Ahora yo,finjo ser,algo que no soy. Esa persona dura, que a la vez derrama sus lágrimas en la oscuridad.Las derrama por él.
-
¿El orgullo derrama lágrimas?
-No
-¿Por qué?
-¿Por qué iba a hacerlo?
Sí. Las derrama por él. Él que apareció de improvisto.¿Quién iba pensarlo? Todo cambió.
-¿Por qué?
-No lo sé.
- ¿Fuiste tú?
-Claro está.
Obvio que fué él. Lo tenía todo pensado. Lo tiene todo pensado. Lo tubo todo pensado. Él está en todo. Él lo provoca todo. Si él quiere volvernos a juntar,lo hará. Si él quiere volvernos a separar lo hará. Todo lo controla. ¿No es curioso? Cada vez que me cruzo con él,ahí estas tú.Cada vez que pienso en él,ahí estás tú.Cada vez que lo miro,ahí estás tú.
Provocas emociones.Emociones incontrolables.Emociones sin sentido.Emociones que solo yo tengo. Él no las siente. Lo sé.
Sólo yo.
Y tú eres el culpable de todo esto.
Y sólo tú lo sabes
Sólo tú y yo lo sabemos.
Sólo los dos.
- Es el destino el que nos une y nos separa!*
lunes, 9 de febrero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario